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¿Qué es el Haemophilus influenzae tipo B?
Tal vez usted nunca haya oído hablar del Haemophilus
influenzae tipo b, o la enfermedad “Hib”. Por alguna
razón la enfermedad Hib nunca ha sido tan conocida como
otras enfermedades infantiles, pero es tan peligrosa
como aquéllas. Cada año muchos niños contraen aún
meningitis (inflamación del recubrimiento del cerebro)
como resultado del Hib. De hecho, la infección
transmitida por el Hib representaba la causa principal
de meningitis bacteriana en los niños menores de cinco
años. Uno de cada cuatro de estos niños sufre lesiones
cerebrales permanentes, y uno de cada veinte fallece.
Además, cada año muchos niños sufren otras
complicaciones graves, como neumonía.
La infección de Hib es una enfermedad bacteriana que se
propaga a
través del aire al toser o estornudar, o incluso al
respirar. Las bacterias entran al organismo del niño a
través de la nariz o la garganta y si permanecen en
estas zonas seguramente el niño no enfermará. Pero
algunas veces las bacterias se propagan en los pulmones
o en el torrente sanguíneo. Este tipo de infección de
Hib se denomina “invasiva” y puede causar complicaciones
graves.
Además de meningitis, la infección de Hib invasiva puede
provocar:
• neumonía,
• epiglotitis (inflamación y tumefacción de la garganta
lo cual puede hacer que el niño se asfixie),
• artritis y otros problemas.
El mayor número de casos de infección invasiva de Hib se
presenta en niños menores de cinco años de edad y
alrededor de un 60% en los menores de un año. La
enfermedad no es común en niños de mayor edad o en
adultos.
Generalmente transcurren entre dos y cuatro días luego
de que el niño está expuesto a las bacterias de Hib
hasta que los primeros síntomas se manifiestan. Una
persona infectada puede transmitir la enfermedad a otros
mientras las bacterias permanezcan en su cuerpo. Los
antibióticos pueden evitar la propagación de la bacteria
en un lapso de dos a cuatro días.
La vacuna contra la infección
por Hib
La vacuna contra la infección de Hib ha tenido un efecto
sorprendente. Tan pronto se comenzó a utilizar la
primera vacuna en 1985, la enfermedad empezó a
desaparecer. Desde entonces se ha autorizado el uso de
varias vacunas mejoradas y la edad de administración de
la primera dosis se ha reducido de 24 meses a dos meses.
En muchos países se ha casi errdicado la enfermedad. La
vacuna se fabrica con sólo parte de la bacteria Hib. Los
niños deben recibir tres o cuatro dosis, dependiendo de
la compañía que fabrique la vacuna que su doctor o
clínica utiliza. Los niños que ya han cumplido cinco
años no necesitan la vacuna contra la infección por Hib.
La vacuna contra la Hib puede combinarse (es decir,
administrarse en la misma
inyección) con la vacuna DTaP, o con la vacuna contra la
hepatitis B y son igual de seguras que las vacunas
administradas separadamente.
Efectos secundarios de la
vacuna contra la infección por Hib
La vacuna contra la bacteria Hib es muy segura. No puede
causar infección por Hib o meningitis, y no se conoce
que cause ninguna otra reacción seria. Alrededor de dos
de cada cien niños que reciben la vacuna contra la Hib
experimentan enrojecimiento, inflamación o aumento de
temperatura de la zona donde se administró la inyección,
o fiebre. Estas reacciones generalmente se inician en
las 24 horas siguientes a la administración de la vacuna
y pueden durar hasta dos o tres días. No causan ningún
daño permanente.
Al igual que cualquier otra vacuna o medicamento, la
vacuna contra la infección por Hib podría en teoría
desencadenar una reacción grave en aquellas personas
alérgicas a alguno de sus componentes. Pero las
reacciones alérgicas graves a las vacunas infantiles son
muy poco frecuentes (se calcula que ocurre una por cada
millón de dosis), y no se ha sabido de ningún caso en el
que un niño haya muerto por una reacción alérgica a una
vacuna.
Precauciones
Existen varias razones por las que un médico podría
posponer la administración de la vacuna contra la Hib a
un niño, o decidir no administrarla en lo absoluto:
• Cualquier niño que luego de recibir una dosis de la
vacuna haya tenido una reacción alérgica que haya puesto
en peligro su vida no debe recibir otra dosis.
• Cualquier niño que sufra una enfermedad moderada o
severa el día
en que se ha programado administrar esta u otra vacuna
probablemente debería posponerla hasta que se haya
recuperado.
• Los niños menores de cuatro semanas no deben recibir
la vacuna.. Esto no se debe a que la vacuna no sea
segura en estos casos, sino porque podría no
proporcionar el mismo nivel de protección si la primera
dosis se administra demasiado pronto.
Si el niño experimenta cualquier problema serio o
poco común después de recibir la vacuna contra la
infección por Hib, o cualquier otra vacuna, póngase en
contacto con su epdiatra o solicite atención médica
inmediatamente.
Adaptado de la Guía para
los padres sobre las vacunas infantiles
http://www.cdc.gov/spanish/inmunizacion/Parents-Guide-s.htm
Artículo Publicado el:
07/03/2005
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