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PROBLEMAS
CON LA TAREA
¿Tiene
mi hijo problemas con la tarea?
Su hijo tiene problemas con la tarea si:
• Su rendimiento en la escuela está por debajo de su potencial.
• Tiene inteligencia promedio o mejor, sin impedimentos de aprendizaje.
• No termina su trabajo escolar o su tarea.
• "Se le olvida" traer tarea a casa.
• "Se le olvida", pierde o no entrega la tarea terminada.
• "No recuerda" lo que sus padres le han enseñado.
• Saca malas calificaciones.
• No quiere ayuda alguna.
¿Qué lo causa?
Algunos niños adquieren malos hábitos con su tarea porque se ocupan
con los programas de televisión o los juegos de video. Algunos niños de
secundaria se distraen a causa de sus hormonas o los deportes. A otros
niños que les parece difícil el trabajo escolar simplemente preferirían
jugar. Si los padres ayudan a estos niños a recortar otras actividades a
medidas razonables y pueden contar con el maestro para calificar los
esfuerzos del niño en su trabajo escolar y tarea, la mayoría de estos
niños mejorarán. La motivación para sacar buenas calificaciones con el
tiempo procede del deseo de complacer a su maestro y ser admirado por
sus compañeros, disfrutar de aprender cosas, la capacidad de ver el
estudio como un camino hacia una carrera a futuro, saber que necesita un
buen promedio de calificación para entrar a la universidad y su propio
auto-reproche cuando no logra sus metas.
Cuando los padres responden exageradamente a este comportamiento y
ejercen presión para un mejor rendimiento, pueden empezar una lucha de
poder que gira alrededor del trabajo escolar. "Los olvidos" se
convierten en un juego. El niño ve la presión de los padres como una
amenaza para su independencia. A mayor presión, mayor resistencia. Las
bajas calificaciones se convierten en la mejor manera del niño para
probar que es independiente de sus padres y no se le puede presionar.
Una buena prueba de esto es que el niño responde menos en las áreas
donde recibe la mayor ayuda. Si la interferencia de los padres con el
trabajo escolar del niño se prolonga por varios años, el niño se
convierte en una persona "de bajo rendimiento" escolar.
¿Cómo puedo ayudar a mi hijo para que vuelva a asumir responsabilidad
por su tarea?
• Quítese de en medio en lo que
respecta a la tarea.
Aclare que terminar y entregar la tarea es entre su hijo y la maestra.
Recuerde que el objetivo de la tarea es enseñar a su hijo a trabajar por
su cuenta. No pregunte a su hijo si tiene tarea. No le ayude con la
tarea a menos que su hijo se lo solicite. Permita que la escuela aplique
las consecuencias naturales por rendimiento deficiente. Aléjese de las
luchas de poder. Su hijo puede aprender la lección de ser responsable
por el trabajo escolar solamente a través de la experiencia personal. De
ser posible, discúlpese con su hijo, diciéndole, por ejemplo, "Después
de pensarlo, hemos decidido que ya tienes edad suficiente para manejar
tus propios asuntos. La tarea es asunto tuyo y trataremos de mantenernos
al margen. Confiamos en que harás lo que sea mejor para ti".
El resultado de este enfoque tipo "hundirse o nadar" es que dejará de
haber discusiones, pero el trabajo escolar de su hijo puede empeorar
temporalmente. Su hijo puede no hacer caso de la precaución para ver si
realmente quieren decir lo que han dicho. Este plazo de no hacer nada
sino esperar a que su hijo encuentre su propia razón para salir bien en
la escuela puede representar una agonía. Sin embargo, los niños
necesitan aprender de sus errores. Si usted puede evitar "rescatar" a su
hijo, sus calificaciones mostrarán un aumento notorio en el transcurso
de 2 a 9 meses. Este retiro planificado de presión de los padres se
realiza mejor en los primeros años, cuando las calificaciones tienen
mínima importancia pero el desarrollo de la razón personal del niño para
aprender es fundamental.
• Evite los recordatorios sobre el trabajo
escolar.
Recordarle repetidamente a su hijo sobre el trabajo escolar promueve la
rebeldía. Igualmente las críticas, los sermones y las amenazas a su
hijo. La presión es distinta del interés y estímulo de los padres. Si la
presión funciona en alguna medida, es sólo temporalmente. Nunca podemos
obligar a los niños a aprender o a ser productivos. El aprendizaje es un
proceso de autorealización. Es un campo que le pertenece al niño y del
que nosotros como padres debemos tratar de mantenernos al margen, a
pesar de nuestros deseos para el triunfo de nuestro hijo.
• Coordine su plan con el del
maestro de su hijo.
Programe una reunión padres-maestros. Platique sus puntos de vista sobre
la responsabilidad del trabajo escolar y la tarea. Dígale a la maestra
de su hijo que quiere que su hijo sea responsable ante la maestra por la
tarea. Aclare que usted preferiría no revisar o corregir el trabajo
porque esto no le ha servido en el pasado. Dígales que quiere apoyar a
la escuela y podría hacer esto mejor si la maestra enviara a casa un
breve informe semanal de progreso. Si el maestro piensa que su hijo
necesita ayuda adicional, anímelo a que sugiera un programa de tutoría.
En secundaria, la tutoría de los compañeros frecuentemente es un
motivador poderoso.
• Limite la televisión hasta
que mejore el trabajo escolar.
Aun cuando no puede hacer estudiar a su hijo, puede aumentar el tiempo
potencial de estudio. Elimine todo el tiempo de televisión y juegos de
video de las noches entre semana. Explique a su hijo que estos
privilegios le serán devueltos después de que el informe semanal de la
maestra confirme que se entregó toda la tarea y la calidad general del
trabajo (o las calificaciones) están mejorando. Explíquele que está
haciendo esto para ayudarle a organizar mejor su tiempo.
• Considere añadir incentivos
por el trabajo escolar mejorado.
La mayoría de los niños responden mejor a los incentivos que a los
desincentivos. Pregunte a su jovencito qué piensa que podría ayudar.
Algunos buenos incentivos son llevar a su hijo a un restaurante
favorito, parque de diversiones, juegos de video, evento deportivo, o al
cine. Algunas veces su hijo se interesará por trabajar mucho en sus
estudios para ganarse "dinero para gastar". Los pagos pueden hacerse
semanalmente según los informes de progreso de la maestra. Se asigna un
valor en efectivo distinto a cada nota (10, 15, 20). Lo que su hijo
compre con este dinero debe ser asunto suyo (por ejemplo, música y
juguetes). El mercado laboral de los adultos funciona premiando el
trabajo duro.
• Considere quitar otros
privilegios por atrasarse en el trabajo escolar.
Usted ya ha eliminado el hecho de ver la tele en las noches de días
escolares porque evidentemente interfiere con los estudios. Si los
informes de la escuela siguen siendo deficientes, tal vez necesite
eliminar todo el tiempo de tele y juegos de video. Otros privilegios que
tal vez necesite limitar temporalmente serán los que le importan a su
hijo (por ejemplo, el teléfono, la bicicleta, los juegos al aire libre,
o las visitas de amigos). Para los jovencitos que se han atrasado en su
trabajo, el castigo con restricciones (es decir, nada de comunicación
con sus compañeros) durante 1 a 2 semanas podrá ser necesario hasta que
se pongan al corriente. Sin embargo, evite los castigos fuertes porque
su hijo quedará enojado y resentido. El hecho de cancelarle algo
importante (como la membresía en los Scouts o un equipo de atletismo) o
quitarle algo que quiere (como una mascota) por causa de las malas
calificaciones es injusto e ineficaz. Ser parte de un equipo también es
bueno para la motivación.
¿Cuándo debo llamar a la maestra de mi hijo?
Llame a la maestra de su hijo para tener una reunion si:
• El trabajo escolar y las calificaciones de su hijo no
mejoran en el transcurso de 2 meses.
• La tarea sigue siendo un pendiente entre usted y su
hijo después de 2 meses.
• Usted piensa que su hijo tiene un problema de
aprendizaje que hace difícil la escuela.
¿Cuándo debo llamar al profesional médico de mi hijo?
Llame si:
• Usted piensa que su hijo está preocupado por algunas
tensiones en su vida.
• Usted piensa que su hijo está deprimido.
• Usted tiene otras preguntas o inquietudes.
NOTA: Si estos intentos por motivar a su hijo fracasan, es
posible que necesite una evaluación realizada por un psicólogo o
psiquiatra infantil.
Adaptado de “Your Child’s
Health”, Schmitt, M.D. Bantam Books B.D.
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Artículo Publicado el:
07/09/2005
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