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El Servicio Militar y las Familias
El conflicto global y los disturbios han causado el
despliegue de un gran número de personal militar
(servicio activo, Reservas y Guardia Nacional). Como
resultado de las misiones del servicio militar, los
miembros a menudo se separan de sus familiares por
largos períodos de tiempo y son enviados a lugares
distantes, peligrosos o desconocidos.
¿Qué sucede con los miembros de una familia en estos
casos?
La familia que pierde la presencia activa de un
padre/madre mediante la separación confronta retos y
estrés significativos. Durante el tiempo de la
asignación del padre/madre, los miembros de la familia
pueden sentirse aislados, sin respaldo y ansiosos. Ellos
pueden también experimentar estrés financiero. La
cobertura de los eventos por los medios noticiosos puede
también aumentar sus preocupaciones.
Algunas familias tienen también que lidiar con el trauma
de tener un padre/madre quien queda seriamente herido o
muerto. Las familias que tienen poco o ningún contacto
con la familia extendida y/o la comunidad militar pueden
ser especialmente vulnerables al estrés. En las familias
que existen problemas médicos, emocionales o de
comportamiento, el que un padre/madre esté lejos puede
ser especialmente difícil.
¿Qué problemas puede causar en mi hijo esta
separación?
Mientras la mayoría de las familias y los niños manejan
la situación exitosamente, es importante que los
padres/madres estén concientes de las señales de estrés
y de posibles problemas serios. Las respuestas de los
niños al estrés de la separación se determinan por la
forma de ser de cada individuo y por la edad de
desarrollo. A continuación algunas de las reacciones
communes:
• Los Infantes (nacimiento–12 meses) puede que respondan
a las interrupciones de su horario, ambiente físico o
disponibilidad de quienes los cuidan con una disminución
del apetito, pérdida de peso, irritabilidad y/o apatía.
• Los Niños pequeños (1--2 años) pueden tornarse hoscos,
llorosos, tener rabietas o desarrollar problemas al
dormir.
• Los Pre-escolares (2--5 años) están más concientes de
la ausencia de un padre/madre que los niños más pequeños
y su comportamiento puede revertir en áreas tales como
el entrenamiento en el excusado, dormir, temor a la
separación, quejas físicas y chuparse los dedos. Ellos
pueden personalizar las situaciones expresando el temor
de que: “Papá se fue porque yo le tenía coraje” o “Mamá
se mantiene lejos porque ella ya no me quiere”.
• Los Niños de edad escolar (5--13 años) están más
concientes de las realidades por las que el padre/madre
se fué y de los peligros potenciales. Ellos pueden
mostrar comportamiento irritable, agresión o gemidos.
Ellos también pueden ponerse más regresivos y temerosos
porque su padre/madre puede ser herido o puede morir.
• Los Adolescentes (14--18 años) pueden ponerse
rebeldes, irritables o retar más la autoridad. Los
padres/madres tienen que estar alerta al comportamiento
de gran riesgo tal como los problemas con la ley, la
actividad sexual y el abuso de drogas/alcohol.
¿Qué podemos hacer para disminuir el estrés en mis
hijos?
El hecho de que un padre/madre deje el hogar en una
asignación militar aumenta la carga para todos los
miembros de la familia. Las siguientes sugerencias
pueden ayudar con el estrés:
• Hablen en familia antes de la reasignación para que
compartan los sentimientos, preocupaciones y planes
futuros. Hágale saber al niño/niña que la contribución
del miembro de la familia al país y al mundo es muy
valiosa.
• Enfatice la necesidad de unión familiar durante la
ausencia del padre/madre con cada quien compartiendo las
responsabilidades familiares.
• Continúe con las tradiciones familiares, la estructura
y la disciplina. Ello le da seguridad a los niños y los
estabiliza.
• Utilice los medios disponibles (cartas, e-mail,
teléfono) para que los miembros de la familia se
comuniquen con el padre/madre ausente.
• Comparta la información con los niños basándose en su
nivel de desarrollo y capacidad para entender. No tener
noticia causa mayor estrés y dificultad que una mala
noticia.
• Controle la exposición de los niños a los reportajes
en la television sobre los eventos de guerra y las
discusiones políticas sobre la guerra.
• Estimule las expresiones abiertas y honestas de dudas,
sentimientos y preguntas.
• Considere la posibilidad de que los niños participen
en un proyecto relacionado con la asignación del
padre/madre (un proyecto de escribir cartas en el salón
de clases, mantener un diario o hacer un álbum).
• No haga promesas que no pueda cumplir.
• Inicie y mantenga una relación cercana y una
comunicación con los maestros del niño y con la escuela.
• Utilice la familia extendida, la comunidad, los
recursos espirituales y otros apoyos naturales que estén
disponibles dentro y fuera de lo militar.
• Como padre/madre solo en el hogar, asegúrese de que
usted se cuide a sí mismo de manera que pueda estar
disponible para sus niños.
Aunque el regreso al hogar de un miembro familiar que ha
estado ausente por largo tiempo es una ocasión de
júbilo, un período de ajuste será necesario. Los papeles
(roles), responsabilidades y rutinas tienen que volverse
a establecer. El reajuste emocional requerirá tiempo y
paciencia. Este puede ser un tiempo difícil y todos los
miembros de la familia van a necesitar apoyo adicional.
Ello es especialmente cierto si han habido heridas
serias. Si un padre/madre o un niño desarrolla problemas
emocionales o de comportamiento, o si tiene dificultades
serias con el ajuste, ellos deben de ser referidos para
una evaluación por un profesional de la salud mental
cualificado.
Aunque éste es un tiempo difícil para las familias,
muchos niños pueden ajustarse y se ajustan exitosamente
a la separación y al estrés relacionado con el
despliegue militar del padre/madre.
Modificado de la American
Academy of Child and Adolescent Psychiatry. 2005
Artículo Publicado el:
22/08/2005
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