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¿Cómo manejar los segundos
matrimonios con mis hijos?
El número creciente de divorcios en el mundo
y los cambios en los patrones familiares han dado lugar
a un número creciente de segundas familias. Las segundas
familias tienen que hacerle frente a muchos retos. Como
cualquier otro logro, el desarrollo de buenas relaciones
en la nueva familia requiere mucho esfuerzo. Cada uno de
los miembros de estas familias ha experimentado pérdidas
y está teniendo que hacer ajustes bien complicados en su
nueva situación.
Cuando se forma una segunda familia, sus miembros no
tienen un historial común o no tienen el mismo modo de
hacer las cosas; muchas veces sus creencias son muy
diferentes. Además, un niño puede tener una lealtad
dividida entre el padre con quien vive la mayor parte
del tiempo y el que vive en otro lugar y a quien visita
de vez en cuando. Frecuentemente, los recién casados no
han pasado suficiente tiempo juntos para adaptarse a la
nueva relación.
¿Qué deben hacer los miembros
de esta nueva familia?
Los miembros de la nueva familia combinada
necesitan crear vínculos fuertes entre ellos, lo cual
pueden lograr de la siguiente manera:
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desarrollando
nuevas destrezas para tomar decisiones en
familia, |
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fomentando y
fortaleciendo las nuevas relaciones entre:
padres, padrastros, hijastros y hermanastros, |
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ayudándose los unos
a los otros, y |
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manteniendo y
fomentando las relaciones originales con los
padres naturales. |
Aunque estos problemas son difíciles de resolver, la
mayor parte de las segundas familias logran resolverlos.
Las segundas familias utilizan a menudo a abuelos (u
otros parientes), miembros del clero, grupos de apoyo y
otros programas disponibles en la comunidad para que los
ayuden con los ajustes.
¿Cuándo acudir a un psiquiatra
para que evalúe a mis hijos?
Los padres deben de considerar obtener una evaluación
siquiátrica del niño que manifieste sentimientos muy
fuertes al encontrarse:
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Tratando de lidiar
él solo con la pérdida, |
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Dividido entre los
dos padres y las dos familias, |
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Excluido de todo, |
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Aislado por sus
sentimientos de culpabilidad y de ira o enojo, |
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Inseguro de lo que
es correcto, |
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Incómodo con
cualquier miembro de la familia original o de la
nueva familia. |
Además,
si los padres observan que los síntomas siguientes
persisten, deben de considerar una evaluación
siquiátrica del niño o de la familia completa:
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El niño dirige su
ira hacia un miembro en particular de la familia
o expresa resentimiento contra el
padrastro/madrastra o el padre/madre, |
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Uno de los padres
sufre mucho estrés y no puede ocuparse de las
necesidades crecientes del niño, |
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Uno de los padres o
padrastros demuestra favoritismo por uno de los
niños, |
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Uno de los padres o
padrastros demuestra favoritismo por uno de los
niños, |
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• |
Algunos miembros de
la familia dejan de disfrutar de sus actividades
normales (por ejemplo, aprender, asistir a la
escuela, trabajar, jugar o estar con los amigos
y la familia). |
Los
siquiatras de niños y adolescentes han sido adiestrados
y son expertos en evaluaciones siquiátricas comprensivas
tanto del niño como de la familia.
La mayor parte de las segundas familias, si se les da el
tiempo suficiente para que desarrollen sus propias
tradiciones y formen nuevas relaciones entre ellos,
pueden proveer relaciones emocionales excelentes y
duraderas en el matrimonio que ayudan a los niños a
desarrollar la autoestima y fortaleza necesarias para
disfrutar de la vida y enfrentar sus desafíos.
Modificado de la American Academy
of Child and Adolescent Psychiatry. 2005
Artículo Publicado el:
13/06/2005
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