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¿Cómo manejar el divorcio
con los hijos?
Los
padres que se están divorciando a menudo se preocupan
acerca del efecto que el divorcio tendrá en sus hijos.
Durante este período difícil, los padres pueden que se
preocupen por sus propios problemas, pero continúan
siendo las personas más importantes en la vida de sus
hijos.
¿Qué puede ocasionar el divorcio en los niños?
Mientras los padres bien pueden sentirse o
desconsolados o contentos por su divorcio,
invariablemente los niños se sienten asustados y
confundidos por la amenaza a su seguridad personal.
Algunos padres se sienten tan heridos o abrumados por el
divorcio que buscan la ayuda y el consuelo de sus hijos.
El divorcio puede ser malinterpretado por los niños a no
ser que los padres les digan lo que les está pasando,
cómo les afecta a ellos y cuál será su suerte.
Los niños con frecuencia creen que son la causa del
conflicto entre su padre y su madre. Muchos niños asumen
la responsabilidad de reconciliar a sus padres y algunas
veces se sacrifican a sí mismos en el proceso. En la
pérdida traumática de uno o de ambos padres debido al
divorcio, los niños pueden volverse vulnerables tanto a
enfermedades físicas como mentales. Con mucho cuidado y
atención, sin embargo, una familia puede hacer uso de su
fortaleza o de sus factores positivos durante el
divorcio, ayudando así a los niños a tratar de manera
constructiva con la solución al conflicto de sus padres.
¿Qué se debe hacer con los niños cuando ocurre un
divorcio?
El hablarle a los niños acerca del divorcio es difícil.
Los siguientes consejos pueden ayudar a los niños y a
los padres con el reto y el estrés sobre estas
conversaciones:
• no lo mantenga en secreto o espere hasta el último
momento
• infórmeselo a su niño junto con cónyuge
• mantenga las cosas de manera simple y directa
• dígale que el divorcio no es culpa de él / ella
• admita que ello será penoso y desconcertante para
todos
• asegúrele a su niño que los dos todavía lo quieren y
que siempre serán sus padres
• no discuta con el niño las faltas y problemas de cada
uno de ustedes
Los padres deben percatarse de las señales de estrés
persistentes en su hijo o en sus hijos. Los niños
pequeños pueden reaccionar al divorcio poniéndose más
agresivos, rehusándose a cooperar o retrayéndose en sí
mismos. Los niños mayores pueden sentir mucha tristeza o
experimentar un sentimiento de pérdida. Los problemas de
comportamiento son muy comunes entre estos niños y su
trabajo en la escuela puede afectarse negativamente. Ya
sea como adolescentes o como adultos, los hijos de
parejas divorciadas a menudo tienen problemas en sus
relaciones y con su autoestima.
Los niños tendrán menos problemas si saben que su mamá y
su papá continuarán actuando como padres y que ellos los
seguirán ayudando aún cuando el matrimonio se termine y
el padre y la madre no vivan juntos. Las disputas
prolongadas acerca de la custodia de los hijos o la
coerción a los niños para que se pongan de parte del
papá o de la mamá les pueden hacer mucho daño a los
hijos y pueden acrecentar el daño que les hace el
divorcio. Las investigaciones demuestran que los niños
se desarrollan mejor cuando los padres tienen la
capacidad de cooperar para su bienestar.
La obligación continuada de los padres por lograr el
bienestar de los hijos es vital. Si el niño muestra
indicios de estrés, los padres deben consultar con su
médico de familia o con su pediatra para que los refiera
a un siquiatra de niños y adolescentes para que le haga
una evaluación y les dé tratamiento. Además, el
siquiatra de niños y adolescentes puede reunirse con los
padres para ayudarles a que aprendan qué hacer para que
el estrés del divorcio sea más fácil para toda la
familia. La psicoterapia para los niños de una pareja
divorciada y para los padres divorciados puede ser de
gran beneficio.
Modificado de la American Academy
of Child and Adolescent Psychiatry. 2005
Artículo Publicado el:
28/02/2005
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