| Peso excesivo:
programa para bajar de peso:
¿Cómo
sé si mi hijo tiene exceso de peso?
Cada vez es mayor el porcentaje de niños que tienen
exceso de peso. Su hijo tiene un exceso de peso si:
• Su bebé pesa más de 20% por encima del peso ideal para
su estatura.
• El espesor del pliegue de la piel que corresponde a la
capa de grasa del brazo es de más de 2.5 centímetros,
cuando se mide con un instrumento especial.
• Su hijo parece tener exceso de peso.
Los niños con sobrepeso pueden tener problemas de salud
y también problemas sociales, como por ejemplo:
• alta presión sanguínea
• diabetes tipo II
• autoestima más baja
• ser menos populares con sus compañeros.
¿Qué lo causa?
La tendencia a la obesidad generalmente es
hereditaria. Si uno de los padres es obeso, la mitad de
los hijos también lo serán. Si ambos padres tienen
exceso de peso, la mayoría de los hijos serán obesos. Si
ninguno de los padres tiene exceso de peso, los niños
tienen un 10 % de probabilidad de tener exceso de peso.
La herencia por sí sola (sin comer en exceso) es
responsable de casi toda la obesidad leve, mientras que
la obesidad moderada generalmente se debe a una
combinación de herencia, comer en exceso y falta de
ejercicio. Algunos excesos en el comer son normales en
nuestra sociedad, pero sólo los que tienen la tendencia
hereditaria a ser obesos aumentarán de peso cuando coman
en exceso. Por lo tanto, no es razonable culpar a su
hijo por ser obeso.
Menos del 1% de la obesidad es causado por algún
problema médico. Su médico puede determinar si la
obesidad de su hijo tiene una causa física fácilmente
por medio de un examen físico sencillo.
¿Cuál es el mejor momento para bajar de peso?
Es muy difícil bajar de peso. También es difícil
conservar la pérdida de peso. El mejor momento para que
un niño baje de peso es cuando tiene más de 15 años de
edad; es decir, cuando le preocupa mucho su apariencia.
El adolescente que tiene su propia motivación puede
seguir una dieta y bajar de peso, sin que importe lo que
coma la familia. Ayudar a los hijos a que bajen de peso
entre los 5 y 15 años de edad es muy difícil, porque
tienen acceso a muchos alimentos fuera de casa y no es
fácil motivarlos para que bajen de peso. Ayudarle a un
niño menor de 5 años de edad a bajar de peso no es tan
difícil, porque los padres tienen mejor control de los
alimentos que se le ofrecen al niño.
¿Cómo puedo ayudarle a mi hijo mayor o adolescente a
bajar de peso?
• Motivación y disposición La motivación de un niño para
bajar de peso puede aumentar si toda la familia inicia
un programa de dieta y ejercicios. Un programa de
pérdida de peso donde cooperan los padres y el hijo con
metas individuales normalmente es más útil que un
programa competitivo enfocado en ver quién pierde peso
más rápido.
• Cómo proteger la autoestima del niño La
autoestima es más importante que el peso ideal. Si su
hijo es obeso, probablemente ya está desilusionado
consigo mismo. Necesita que su familia lo apoye y lo
acepte tal como es. La autoestima del niño puede
reducirse o destruirse con padres que se preocupen
demasiado por el peso del niño. Evite caer en las
siguientes trampas:
• No le diga al niño que está gordo. No hable
sobre su peso a menos que él mismo comience con el tema.
• Nunca intente que el niño siga una dieta estricta.
Las dietas son desagradables. Comenzar con una dieta
debe de ser decisión de su hijo.
• No limite la comida del niño si le dice que tiene
hambre. Cuando no permite al niño comer
eventualmente comerá de manera excesiva.
• No regañe a su hijo por su peso o hábitos de
comida.
• Establecer objetivos en la pérdida de peso
Elija un objetivo que sea razonable, de acuerdo a la
estructura ósea y el grado de obesidad de su hijo. La
pérdida de medio kilogramo por semana es un objetivo
realizable, pero su hijo tendrá que trabajar muy duro
para mantener este ritmo de pérdida de peso durante
varias semanas. No pese a su hijo más de una vez por
semana; pesarse diariamente genera muchas falsas
esperanzas o frustración. Cuando bajar de peso se vuelve
un esfuerzo muy grande, haga que su hijo interrumpa el
programa por unas semanas para descansar. Durante este
período, ayúdele a mantener un peso constante. Una vez
que su hijo haya alcanzado el peso que se había
propuesto como objetivo, la meta a largo plazo es tratar
de mantener un peso que no difiera en más de 2.5 Kg. de
ese objetivo. Mantener un determinado peso es posible
solamente mediante la moderación permanente en la
comida. Su hijo probablemente siempre tendrá la
tendencia a aumentar fácilmente de peso, y es importante
que él lo entienda.
• Dieta: disminución del consumo de calorías Su
hijo deberá tener diariamente tres comidas bien
balanceadas, con porciones de tamaño normal. No hay
alimentos prohibidos; su hijo puede comer una porción de
cualquier cosa que coman su familia o sus amigos. Sin
embargo, hay porciones prohibidas. Mientras su hijo está
bajando de peso, debe levantarse de la mesa con un
poquito de hambre. Su hijo no puede bajar de peso si
come hasta estar satisfecho (harto). Aliéntelo para que
coma porciones normales en lugar de porciones grandes y
que no se sirva una segunda porción. Tratar de apresurar
el proceso con el ayuno, las dietas drásticas o las
píldoras dietéticas rara vez da buenos resultados y
puede resultar peligroso. El recuento de las calorías es
útil para algunas personas, pero generalmente requiere
demasiado tiempo. Considere las siguientes guías
generales sobre lo que su hijo puede comer y beber:
• Líquidos: Tome principalmente líquidos con
bajas calorías como la leche descremada, jugo de fruta
diluido con otro tanto de agua, bebidas dietéticas, o
agua mineral de sabor. Como la leche tiene muchas
calorías, su hijo no deberá tomar más de 480 ml (16
onzas) al día de leche descremada, con 1% o con 2% de
grasa. No debe tomar más de 240 ml (8 onzas) de jugo al
día. Todos los demás líquidos consumidos deben ser o
agua o bebidas dietéticas. Estimule a su hijo para que
tome 6 vasos de agua al día.
• Comidas: Sirva menos alimentos grasosos (por
ejemplo, huevos, tocino, salchichas y mantequilla). Una
porción de grasa tiene el doble de calorías que la misma
porción de proteína o hidrato de carbono. Quítele la
grasa a las carnes. Sirva más alimentos horneados,
asados a la parrilla, hervidos o cocidos al vapor, y
menos alimentos fritos. Sirva más frutas, hortalizas,
ensaladas y cereales.
• Postres: Fomente el consumo de porciones más
pequeñas que las normales. Sirva más gelatina y frutas
frescas como postres. Evite los postres con mucha grasa.
No sirva segundas porciones.
• Bocadillos: Sirva solamente alimentos bajos en
calorías, tales como hortalizas crudas (tiritas de
zanahoria, tiritas de apio, tiritas de patata cruda,
pepinos, etc.), frutas crudas (manzanas, naranjas,
melón, etc.), palomitas o rosetas de maíz, o bebidas
gaseosas dietéticas. Limite los bocadillos a dos cada
día.
• Vitaminas: Durante el programa de reducción de
peso, dele a su hijo una tableta de multivitaminas al
día.
• Hábitos alimenticios Para contrarrestar la
tendencia a aumentar de peso, su hijo debe aprender
buenos hábitos alimenticios que persistirán durante toda
su vida. Usted puede ayudarle a su hijo a bajar de peso
y a mantener la pérdida de peso haciendo lo siguiente:
• Trate de que su hijo no omita ninguna de las tres
comidas básicas.
• Fomente la costumbre de tomar un vaso de agua antes de
las comidas.
• Sirva porciones más pequeñas.
• Sugiera que mastique lentamente los alimentos.
• Sírvale una segunda porción únicamente si su hijo ha
esperado 10 minutos después de terminar la primera.
• No compre bocadillos con alto contenido de calorías,
tales como papas fritas, caramelos o bebidas gaseosas
que no son dietéticas.
• Compre y tenga accesibles bebidas gaseosas dietéticas,
frutas frescas y hortalizas.
• Deje a la vista solamente bocadillos bajos en
calorías, por ejemplo, fruta. Guarde la caja de las
galletitas.
• Almacene los alimentos solamente en la cocina.
Manténgalos fuera de las demás habitaciones.
• No ofrezca más de dos bocadillos al día. Desaliente en
su hijo la costumbre de "picar" en forma continua
durante todo el día.
• En su casa sólo permita que se coma en la cocina o en
el comedor. Desaliente la costumbre de comer mientras se
ve la televisión, se estudia, se viaja en el automóvil o
se va de compras. Una vez que el hecho de comer esté
asociado con esas actividades, el cuerpo aprende a
esperarlo.
• Desaliente la costumbre de comer solo.
• Haga que la recompensa por el trabajo difícil o
estudio sea el cine, la televisión, la música o un
libro, más bien que algún alimento.
• Si su hijo está de acuerdo, ponga en el refrigerador y
en el espejo del baño tarjetas recordatorias que digan:
"COME MENOS" o bien "SIGUE ADELANTE CON EL PROGRAMA".
• Ejercicios: aumento del consumo de calorías El
ejercicio diario puede acelerar la pérdida de peso y
aumentar la sensación de bienestar físico. La forma más
eficaz de bajar de peso es la combinación de dieta y
ejercicios. Pruebe las siguientes formas de ejercicio:
• Caminar o andar en bicicleta en vez de ir en
automóvil.
• Usar las escaleras en vez de los ascensores.
• Aprender nuevos deportes. La natación y el jogging son
los deportes que queman el mayor número de calorías. Es
posible que la escuela de su hijo tenga una clase de
ejercicios aeróbicos.
• Sacar al perro a dar un largo paseo.
• Dedicar 30 minutos al día al ejercicio o al baile con
discos o con la música de la televisión.
• Usar una bicicleta estacionaria o un aro "Hula Hula"
mientras se ve la televisión. (Limitar el tiempo de
estar sentado frente a la televisión a 2 horas o menos
al día.)
• Actividades sociales: no pensar en los alimentos
Cuantas más actividades al aire libre tenga su hijo,
tanto más fácil le será bajar de peso. El ocio fomenta
la costumbre de "picar". Casi todo el consumo de
bocadillos tiene lugar entre las 3 y las 6 p.m. Ayúdele
a su hijo a mantenerse ocupado después de la escuela con
actividades tales como la música, la actuación teatral,
los deportes o las reuniones de un grupo de niños
exploradores. Un trabajo de tiempo parcial después de la
escuela puede ser útil. A falta de otra cosa, estimule a
su hijo para que visite o llame a sus amigos. La vida
social activa casi siempre resulta en una reducción del
peso.
¿Cuándo debo llamar al profesional médico de mi hijo?
Llame durante horas de oficina si:
• Su hijo no ha mejorado sus hábitos de comida y
ejercicio después de probar este programa durante 2
meses.
• Su hijo come de más impulsivamente.
• Usted se da cuenta que regaña frecuentemente a su hijo
por sus hábitos de alimentación.
• Su hijo trata de perder peso y no lo necesita.
• Usted cree que su hijo está deprimido.
• Su hijo no tiene amigos cercanos.
• Usted tiene otras preguntas o inquietudes.
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Published by McKesson Health Solutions LLC.
Escrito por B.D. Schmitt, M.D., autor de "Your Child's
Health", Bantam Books.
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